Informe sobre Nápoles

Nápoles 1944 empieza como la historia de un oficial de la inteligencia militar británica que desembarca con las fuerzas Aliadas en Salerno, en septiembre de 1943.

La labor de Norman Lewis, autor de las memorias, es asegurar el orden en la ya conquistada Nápoles, a lo largo de 1944, y prevenir la acción de saboteadores y colaboracionistas; pero todo se queda en esa declaración de intenciones. Norman Lewis, quien devendrá célebre periodista y escritor de libros de viajes deja claro desde las primeras páginas que nadie tenía mucha idea de que hacer en medio del descomunal desorden reinante en la ciudad italiana y aledaños. En consecuencia, su relato se convierte en un formidable fresco de la sociedad napolitana y de esa ciudad “hermosa y horrible, que huele a madera quemada, a cloaca y a hambre”.

Pero es Lewis quien tiene el deseo de saber más, de comprender a los habitantes de esta ciudad única en cuyas esquinas los ‘cantastorie’ aún relatan las hazañas de Carlomagno. Su Nápoles, 1944 es un retrato de la condición humana, que entronca con el relato neorrealista italiano, tanto el literario como el cinematográfico. Lewis, como diría Gramsci, “va a la gente”.

Esta obra “es un retrato de la condición humana, una colección de historias, que muestra lo que los hombres y mujeres son capaces de hacer y soportar para sobrevivir en el tiempo sin ley de la guerra. Libre de la dictadura de lo verosímil que somete a la ficción, Lewis pasa del horror al humor sin transición, en la misma página, en una narración fragmentaria, moderna, viva, dotada de la frescura de los clásicos invencibles al paso del tiempo”, según resume Joaquín Armada en una cuidada reseña de su blog, Después del hipopótamo.

Por lo demás, Lewis no deja títere con cabeza y nos explica cómo la administración aliada de ocupación pacta y se entrega al diablo de la mafia. En definitiva, una formidable narración, una de las mejores que se han escrito sobre la Segunda Guerra Mundial. El mejor informe que pudio haber hecho el oficial de inteligencia Norman Lewis.